IN THE STILL OF THE NIGHT
Existen ciudades donde los sueños
revolotean libres cual libélulas
surgiendo de sus larvas vespertinas
al ritmo decreciente del ocaso.
Esas ciudades soñadas en Bélgica
y plasmadas en lienzo estrellado
contemplan con la mirada extraviada
las provocaciones de la belleza
que fluye etérea y tan femenina
entre los edificios rectilíneos
y muertos sin el aliento del día.
Por las avenidas que se deslizan
en ascenso hacia una luna abatida,
filtrando su desdén e indiferencia,
las mujeres desnudas deambulan,
se abrazan, acarician y meditan,
formando parte de la arquitectura
de aquellos paisajes de urbes oníricas
que asoman de universos paralelos,
inquietantes, absurdos e irreales,
invocados por Delvaux en sus cuadros.